Educación para el siglo XXI

Educación para el siglo XXI

El texto a continua­ción es un compen­dio de extractos de la charla realizada el viernes pasado en el World Trade Center Paraguay con motivo de la visita de Bernardo Toro.

La misma fue presentada por Juntos por la Educación y Dende (Desarrollo en Democracia).

LA ACTUACIÓN ÉTICA: COMPETENCIA FUNDAMEN­TAL

En el ámbito económico de un país, no sirve el solo hecho de tener dinero para invertir; si se tienen los recursos suficientes, pero no se usan en función del bienestar de la población, tales recursos no sirven de nada. Podemos aplicar los mismos conceptos a cualquier escenario, pregun­tándonos si lo que estamos haciendo hace bien al mundo. Las soluciones a problemas como estos deben partir de personas que tengan en el centro de su vida a la ética. La ética no es algo raro; es una práctica, como barrer: de repente, un día uno barre mal y al día siguiente bien, pero, a pesar de esto, con la práctica uno va mejorando consisten­temente. Tenemos que preguntarnos si lo que es­tamos haciendo, por más pequeño que sea, sirve, por ejemplo, para aumentar la vida digna y cuidar los bienes ecosistémicos al menos del lugar donde vivimos. Cualquiera sea el proyecto que diseñe­mos para la educación, entonces, tiene que tener en el centro a la ética, porque sin ésta, la educa­ción en sí no sirve de nada.

La actuación ética requiere de autoconocimien­to, autorregulación, y autoestima, porque con solo estos elementos la persona puede ser libre y, consecuentemente, innovadora. Si el jefe de uno le requiere que salga a correr todos los días a las 4 de la mañana -pasando frente a las cámaras de la compañía para corroborar que de verdad lo esté haciendo- sería una situación muy distinta a si uno decide por sí mismo salir a correr. En el pri­mer caso uno sentiría aversión por ese ejercicio, pero, en el segundo, uno se sentiría bien consigo mismo. La diferencia entre las dos situaciones es una: en una la orden viene desde afuera, y, en la otra, la orden viene desde adentro. En el primer caso, uno se siente constreñido, en el segundo, libre porque se autorregula. Para poder moverse en un mundo incierto, los jóvenes necesitan esta autorregulación; pero para la autorregulación se necesita autoconocimiento. Una vez que estas dos características hayan sido fortalecidas, el autoes­tima hace consecuentemente lo mismo. Necesita­mos que la educación eduque para esto.

NO TENEMOS EDUCACIÓN PÚBLICA

El agua de Asunción es un bien público si es la mis­ma para la persona más rica que para la persona más pobre. Si no es así, ya no es un bien público, sino cor­porativo. Lo que pasa en los países de América Latina es que no hay educación pública, sino estatal y pri­vada. En Suiza, por ejemplo, el hijo del presidente va al mismo colegio que el hijo de la persona que vende diarios en la cuadra de la casa del presidente -eso es edu­cación pública. El ideal sería que la educación que provee el Estado sea de tal nivel que todos quieran meter a sus hijos en colegios públicos.

HABILIDADES FUNDAMENTALES PARA EL 2020

A partir del año que viene, Finlandia -el líder educativo mundial actualmente- ya no basará su sistema educativo en clases, sino en solución de problemas. En América Latina ya hay colegios que enseñan con esta metodología. En una clase de esas que conozco, los alumnos estaban decididos a entender cómo funcionaban las pirámides egipcias. Lo primero que hicieron fueron los planos y colaboraron entre alumnos, padres, y profesores para poder construir un mo­delo. Pero quedaron con la duda de si de verdad se parecía a la real. Entonces organizaron un viaje conjunto para ver las pirámides reales. La cantidad de habilidades que desa­rrollaron así es inconmensurable. A uno no le pagan por los títulos que tiene, sino por los problemas que resuelve.

CÓMO ESTÁ CONECTADA LA ÉTICA CON LAS HABILIDADES MÁS ESPECÍFICAS

La única razón de ser de la vida es la vida buena. Todo lo que uno lucha y hace es para vivir bien, es decir, tener for­mas de sobrevivir, convivir, producir, y darle sentido a la vida. Eso es dignidad humana. Si todo lo que hacemos no está orientado a la dignidad humana, estamos perdidos. Los grandes tiranos y explotadores han sido críticos. En­tonces, la criticidad puede ser perversa. La única manera en que el humano puede ser crítico en función del bien es a través de la ética.

EL PUNTO DE PARTIDA PARA AVANZAR CON VISTAS AL MAÑANA

La única manera de hacer esto es que el Ministerio de Edu­cación del Paraguay, apoyado por toda la sociedad, tome la decisión de dejar el sistema de clase magistral y adopte la enseñanza a través del trabajo colaborativo en grupo. Este sistema colaborativo enseña democracia, participación, que otro puede tener razón, continuidad, persistencia, a investigar, a preguntar, sin sermones de ningún tipo -solo con el modelo. Pero esta decisión tiene que ser una decisión del sistema, no de solo un colegio o curso. Tiene que ser un acto político apoyado por toda la sociedad.

Fuente: Alejandro Scelfo – Juntos por la Educación, www.5dias.com.py

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